Imperio asirio · Arquitectura
Palacios, templos y capitales asirias
Periodo neoasirio, siglos IX–VII a. C.
Palacios-fortaleza para intimidar al mundo
A diferencia de los sumerios y babilonios, que invertían sus mayores recursos en construir templos para los dioses, el centro absoluto de la arquitectura asiria era el rey. Sus capitales, como Nimrud y la grandiosa Nínive, estaban diseñadas para asombrar y aterrorizar a los embajadores extranjeros.

Arquitectura del poder
Construyeron inmensos palacios-fortaleza rodeados de altísimas murallas defensivas. Los salones del trono tenían techos altísimos sostenidos por vigas de cedro importado del Líbano, y las puertas de acceso a las ciudades estaban flanqueadas por fortificaciones colosales que demostraban el poderío militar e ingenieril del imperio.

Recreación de las murallas de Nínive. La capital asiria se convirtió en la ciudad más grande y fortificada del mundo, diseñada para reflejar el poder inquebrantable del rey. Las imágenes completas de Nínive combinan restos excavados con hipótesis. No demuestran que fuera, con un criterio universal, «la ciudad más grande del mundo».
Fuentes y procedencia
Elaboración propia.
Contenidos y diseño creados por: Francisco José Martínez Sapiña y Miguel Ángel Miñana Morant.
Correo de contacto: info@historiacivilizaciones.org