Imperio asirio · Escritura y literatura
La colección cuneiforme de Asurbanipal
Reinado de Asurbanipal, ca. 668–631 a. C., y colecciones de Nínive.
La primera gran biblioteca universal
A pesar de su fama de guerreros sanguinarios, los reyes asirios tenían una profunda obsesión por el conocimiento. El mejor ejemplo es el emperador Asurbanipal, quien se jactaba de saber leer y escribir la compleja escritura cuneiforme (algo inusual para un rey).
Asurbanipal impulsó en Nínive una colección palaciega sistemática de conocimiento cuneiforme. El rey se presentó como conocedor de la escritura y ordenó buscar, copiar y reunir tablillas de múltiples materias.

Más de 30.000 tablillas y fragmentos
Asurbanipal ordenó a sus escribas viajar por toda Mesopotamia para adquirir o copiar cualquier texto antiguo que encontraran. Así creó en su palacio la Biblioteca de Nínive, la primera gran biblioteca sistemáticamente organizada de la historia. Gracias a esta obsesión asiria por acumular el saber ajeno, se guardaron decenas de miles de tablillas de arcilla que hoy nos han permitido conocer los mitos, leyes y matemáticas de los antiguos sumerios y babilonios.

Fuentes y procedencia
Elaboración propia.
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