Imperio asirio · Música

Música de corte, ritual y victoria en Asiria

Periodo neoasirio, siglos IX–VII a. C.

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El sonido del imperio: botín, lujo y guerra

La música en el Imperio Asirio era, ante todo, una demostración de poder absoluto. Los reyes asirios no solo conquistaban territorios, sino que “secuestraban” el talento. En los anales de monarcas como Senaquerib o Asurbanipal, se lee con orgullo cómo, tras arrasar ciudades en Babilonia, Elam o el Levante, exigían como botín de guerra a los mejores músicos, cantantes (especialmente mujeres) e instrumentos del enemigo. Esto convirtió a sus capitales, como Nínive, en auténticos crisoles donde se mezclaban las tradiciones musicales de todo el Medio Oriente antiguo.

Las orquestas de palacio y el arpa angular

Lejos del campo de batalla, los suntuosos palacios resonaban con música de altísima sofisticación. Los músicos de la corte tocaban en los grandes banquetes reales y en las ceremonias religiosas, como el momento en que el rey derramaba vino sobre los leones cazados para apaciguar a los dioses.

Relieve de Nínive con músicos del ejército asirio; Musée du Louvre, AO 19908.
Músicos del ejército asirioRelieve de Nínive con músicos del ejército asirio; Musée du Louvre, AO 19908.Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0 · Zunkir

Tras conquistar la ciudad de Susa, el rey Asurbanipal se llevó a sus músicos a Nínive. En este relieve se aprecia a los prisioneros tocando grandes arpas angulares, el instrumento estrella de la sofisticada corte asiria.

El arpa angular

El instrumento estrella de esta época fue el arpa angular asiria. Las paredes de los palacios muestran a orquestas enteras combinando grandes arpas verticales y horizontales, liras asimétricas, laúdes y flautas dobles. La técnica era tan refinada que los relieves esculpidos muestran a los músicos usando plectros (púas) de madera o hueso para hacer vibrar las cuerdas, e incluso se les representa levantando un pie para marcar el compás.

Escena imaginada de músicos asirios tocando grandes arpas angulares en un espacio palaciego neoasirio.
Reconstrucción hipotética de músicos asirios con arpas angularesRecreación generada mediante IA de una escena musical cortesana neoasiria con grandes arpas angulares; combina referencias de relieves y elementos imaginados, y no es una reconstrucción arqueológica exacta.Elaboración propia · Imagen generada mediante IA

El ritmo marcial: la percusión como arma psicológica

Aunque la delicada música de cuerda dominaba la corte, la infantería asiria sí integró un tipo de música mucho más cruda en su maquinaria bélica: una potente y abrumadora sección rítmica.

Las tropas marchaban al unísono guiadas por músicos militares que golpeaban con fuerza pequeños tambores redondos (similares a los panderos o bendir actuales) sujetos a la cintura o sostenidos en alto con las manos. Este pulso grave y constante cumplía una doble función: por un lado, coordinaba el avance milimétrico de miles de soldados; por otro, creaba un muro de sonido sordo y ensordecedor diseñado para quebrar la moral y aterrorizar al enemigo antes incluso de que volara la primera flecha.

Escena imaginada de un desfile asirio con músicos que tocan tambores y un arpa ante una puerta monumental.
Reconstrucción hipotética de un desfile musical asirioRecreación generada mediante IA de un desfile militar neoasirio con músicos de percusión y cuerda; combina referencias históricas con hipótesis visuales y no es una reconstrucción arqueológica exacta.Elaboración propia · Imagen generada mediante IA

Músicos asirios tocando percusión y cuerda. En la infantería y en los desfiles militares, el uso de potentes instrumentos de percusión, como los grandes tambores redondos que sostienen las figuras de la izquierda, era fundamental para marcar la cadencia de marcha de las tropas.

Fuentes y procedencia

Elaboración propia.

Contenidos y diseño creados por: Francisco José Martínez Sapiña y Miguel Ángel Miñana Morant.

Correo de contacto: info@historiacivilizaciones.org

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